Lucía de Juan García nº de colegiada: M-23642 - C/ Olímpico Francisco Fernández Ochoa, 7 Alcorcón (Madrid)

Resolviendo el pasado, viviendo el presente

Resolviendo el pasado, viviendo el presente.

Cuando nos enfrentamos a un nuevo inicio de año, empezamos a proponernos muchos retos de futuro,  proyectos nuevos y  nuevas metas, pero también, hacemos un repaso a lo ocurrido durante el año e intentamos buscar solución a aquellas cosas que no fueron como nos hubiera gustado que fueran.

A veces, al mirar al pasado nos encontramos con situaciones que, a pesar de querer dejarlas allí y verlas con distancia, no lo conseguimos, y nos asaltan los recuerdos una y otra vez  haciéndonos revivir las emociones que tuvimos en aquel momento.  

En la mayoría de los casos, son recuerdos de acontecimientos estresantes o situaciones que hemos vivido de forma amenazante y que nos han provocado un sentimiento de miedo intenso, indefensión, amenaza y/o pérdida de control. Esto ocurre, principalmente, cuando nos hemos enfrentado a eventos traumáticos como agresiones, maltrato, accidentes o abuso, pero también puede ocurrir un daño psicológico ante situaciones que aparentemente no son traumáticas pero que la persona las vive como tal debido a que las vivió cuando se encontraba más vulnerable, por ejemplo porque era pequeño/a, o por las  consecuencias que en aquel momento tuvo para su vida.

El trauma o daño psicológico ocurriría entonces a consecuencia de que el suceso negativo que ha experimentado la persona desborda su capacidad de afrontamiento y de adaptación.

Cuando nos enfrentamos a una situación que nos genera de forma abrumadora dolor, miedo, vergüenza, indefensión o pánico bien sea por su intensidad, por el momento vital en el que ocurre o porque no exista posibilidad de defenderse o de huir de la situación que nos daña, el sistema de defensa de nuestro organismo puede verse colapsado y no es capaz de procesar adecuadamente lo ocurrido ni de elaborar una respuesta de control. Esto provoca que nos mantengamos en un inadecuado estado de alerta permanente que hace que ante cualquier mínima cosa que nos recuerde a aquel suceso, volvamos a responder tanto emocional como en respuestas fisiológicas, de la misma manera que nos sentimos entonces.

Entonces, el pasado se convierte en presente de forma constante, con el consiguiente sufrimiento.

Para resolver estos bloqueos se ha visto muy útil el uso de una técnica que, en los últimos años ha adquirido mucha importancia en el tratamiento del estrés postraumático así como de otras dolencias. La Desensibilización y Reprocesamiento  a través del movimiento ocular (EMDR) es un enfoque de psicoterapia diseñado para trabajar con recuerdos angustiantes o traumáticos. La teoría que sustenta el  EMDR es que muchas dificultades psicológicas son el resultado de experiencias de vida traumáticas que no se han almacenado en la memoria correctamente y se dice que no se han procesado o bloqueado. Estas memorias traumáticas pueden necesitar ayuda para ser procesadas, y el EMDR es una forma de hacerlo.

Se trabaja estimulando al cerebro, bien a través del movimiento ocular, bien a través de tonos auditivos o tapping, facilitando que los recuerdos perturbadores se integren de forma que pueda afrontarlos de una forma más adaptativa que no me desestabilice y me pueda liberar de un pasado que me persigue,  permitiéndome disfrutar de mi presente.

Virginia Mora